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jueves, 20 de agosto de 2015

CON NOSOTROS HOY: "INÉS MARTÍNES FABRE"


INÉS MARTÍNEZ FABRE

Nací en Zaragoza el 21 de enero de 1972. No recuerdo en qué momento comencé a cantar la jota porque mi madre es la que me enseña desde niña. Creo que desde que aprendí a hablar, la jota ha sido parte de mí. Desde mi bisabuela, cantar la jota, ha ido pasando de generación en generación en mi familia y por supuesto yo ahora la enseño a mis hijos Ariadna y Samuel.



Aprendí baile y guitarra en el Grupo Folklórico San Isidro de El Temple que desde hace 1964 ha llevado la jota por bandera. En El Temple aprendí a cantar con Nicolás Pilacés que en 1980 nos llevó junto con Rosa Pilaces y los hermanos Sobreviela a la Escuela de Jota de Almudevar donde nos impartió clases Vicente Calahorra  y con quien todavía continúo aprendiendo en su casa de Zaragoza. En Almudevar tuvimos el honor de compartir el gran saber jotero de José Bescós “El jotero del Campo” y de participar en el grupo hasta aproximadamente el año 1988, recorriendo multitud de pueblos oscenses y llegando en diversas ocasiones a Lembeye y Toulousse (Francia). 



En 1982 entro también a formar parte del grupo zaragozano “Entaban Aragón” con el que participo en diversas actuaciones, principalmente por la geografía turolense.
Desde 1993 hasta 2001 me integro en la Compañía Folklórico Aragonesa “Estampa Baturra”  realizando diversos espectáculos: “Recuerdos”, “Raigambre” y “Tierra Bravía”. Con ellos participé en el I Encuentro Internacional del Folklore en Puerto Rico y recorrí casi toda España, además de ganar el primer premio en el concurso de grupos de la Villa de Tauste.




He compaginado mi trayectoria en el mundo de la jota con todo tipo de música, participando en el grupo de música Pop-Rock “Ultima Cruzada” fundado por Carlos Sobreviela con quien llegamos a ganar el primer premio en el Festival de Musica Pop de Barbastro de 1990. Igualmente he participado con el trío musical “Brindis” de San Mateo de Gállego amenizando verbenas por toda la geografía aragonesa. 




Mi interés por la música me llevó a estudiar  hasta cuarto curso de solfeo y piano en la Escuela Municipal de Música de Gurrea de Gállego de la mano de Consuelo Pueyo, lo que espero poder continuar cuando tenga algo más de tiempo. 

Con respecto a los concursos de jota, desde que conseguí la nominación como Folklorista Altoaragonesa en los años 1990 y 1991 por los primeros premios en los concursos de Villanueva de Sigena y Huesca, hice un gran paréntesis en el que dejé de presentarme a los concursos, hasta que en el año 2008 me presenté al Certamen Oficial de Zaragoza, ganando el primer premio en categoría Ordinaria. En noviembre de 2010 gané el segundo premio en categoría extraordinaria del Certamen de Tarazona. En febrero de 2011 gané en el programa Dandolo Todo Jota de solistas femenino y en junio del mismo año gané en el mismo programa la final de campeonas de la temporada. En mayo de 2011 gané el premio extraordinario en el Certamen de Jota José Bescos de Almudevar. En mayo de 2012 gané el premio extraordinario en el Certamen de Jota de Pinsoro donde tuve la satisfacción de compartir galardón con mi hija Ariadna que consiguió el primer premio en categoría benjamín. En octubre del mismo año conseguí el premio extraordinario de canto del CXXVI Certamen oficial de Jota Aragonesa de Zaragoza, así como el concurso de pasodobles jota del programa Dandolo Todo Jota, y en noviembre el primer premio extraordinario de canto del XXIV Certamen de jota Saturnino Dominguez de Tarazona.



Actualmente colaboro con las escuelas de canto de los grupos de jota San Nicolás de Barí de Gurrea de Gállego, Virgen del Salz de Ontinar de Salz, Alma jotera de Zuera, San Isidro de El Temple y San Mateo de Gállego.



Algunas palabras que la gran abanderada de nuestro folklore, Conchita Miguel San Gil, escribió sobre mí en su libro “Rostros Aragoneses” y que creo que dan buena fe de lo que siento por nuestra jota, dicen literalmente:
“ Esta cantadora hace gala de todo el saber que ha recogido de su familia. Su madre ha sido la que siempre le ha inculcado y le ha enseñado lo que ella sabía y lo más auténtico, amar nuestra tierra y nuestras raíces; y eso Inés, esta extraordinaria jotera, lo aprendió muy bien. Su forma de ser y su comportamiento, hacen de ella una mujer ejemplar, simpática y alegre;  expone sus cantos con sobriedad y autenticidad, es muy brava, con tonalidad muy brillante y deja en su voz el sabor del bello canto de nuestra jota. Es elocuente, y ha sabido en estos años de estudio recoger toda su labor para poder dedicarse a la docencia y de esa forma hacernos llegar en la voz de otras personas, su enseñanza. Así pues, que contamos con una soberbia cantadora, que es ya toda una figura de nuestro folklore.”